✍🏻 Qué es el copywriting y por qué contratar a un copywriter para tu negocio

Qué es el copywriting

Si estás por aquí es porque tienes un proyecto o un negocio en el mundo digital (o, al menos, tienes planeado hacerlo). 

 

BIEN.

 

Las cosas claras y el chocolate espeso: hoy en día, para cualquier negocio —me da igual que seas coach, escritor, tengas una tienda online, vendas flautas o hagas formaciones— es necesario tener una presencia online. 

 

No me voy a enredar explicándote las ventajas de la digitalización de las empresas para rellenar el artículo para que Google me dé su amor. Doy por sentado que entiendes la importancia de tener esa presencia online de la que te hablaba.

 

Pero para tener un hueco en el mundo digital, no basta con crear una cuenta en redes. Ni comprarte un dominio para tu web. Ni pagar un dineral en la publicidad de Facebook.

 

Si creas un negocio online, tienes que comunicarte en este entorno digital. Y esto implica saber cómo redactar tus mensajes para que tu público te haga caso.

 

Porque otra verdad verdadera: hay miles y miles de personas como tú en internet ofreciendo lo que tú haces. No eres «único».

 

Pero sí que cuentas con una ventaja que es única: no hay nadie igual a ti.Y eso te permite destacar entre todos los que hacen «lo mismo» que tú. 

 

Y en esto un copywriter puede hacer verdadera magia para conseguirlo a través del arma más poderosa que ha existido en todos los tiempos: las palabras.

¿Qué te vas a encontrar en este artículo?

🤔 ¿Qué es el copywriting?

Ahora esta palabreja ya resulta más conocida, pero antes cualquiera que la oía por primera vez te preguntaba con cara de tonto —que yo lo hice también en su día— que si eso no era lo de los derechos de autor.

 

No, el copywriting no es el copyright (eso que aparece con el símbolo ©).

 

El copywriting es escritura. Es atracción. Es persuasión. Es conversión. Es negocio.

 

Por tanto, un copywriter es quien escribe para atraer y persuadir a personas para convertirlas en tus clientes y así construir un negocio rentable. 

 

Es posible que hayas visto a alguien de tu competencia a quien consideras un inepto o que, por la calidad que ofrece, tiene unos precios que no pagarías ni tras beber el agua de los charcos en una barra libre.

 

Y resulta que vende sus productos o servicios una y otra vez. ¿Ha conjurado magia negra para hacerlo?

 

Puede —yo ahí no me meto—, pero es más fácil que haya usado un buen copy en su web, en sus páginas de venta, en sus e-mails, en sus redes sociales y hasta en su lista de la compra.

 

Esa persona se ha sabido vender a través de sus palabras destacando su valor por encima del resto. 

 

Y no porque tenga más autoridad, mejores productos o servicios o más recursos que tú. Pero sí que ha sabido mejor que nadie destacar sobre los demás y ha conseguido su objetivo.

 

Lo que ha conseguido el copywriting para esa persona de tu competencia es lo que hace con el resto de productos, marcas y servicios que pasan por sus manos. 

 

¿Su herramienta? Las palabras. ¿Su secreto? La seducción.

😏 Exacto, beibe. El copywriting es seducción.

Imagina que vas a conocer a una persona en una primera cita. La ves y, físicamente, te llama la atención (la foto de Tinder no ha engañado).

 

Es más, en tu cabeza ya has empezado a rodar una comedia romántica que termina con un bodorrio por todo lo alto. 

 

Pero cuando empieza a hablar, lo que dice no conecta contigo, con tu forma de ser. 

 

Vamos, que te llevas un chasco de los buenos. De hecho, ya estás maquinando cualquier excusa para irte educadamente aunque es muy evidente que estás saliendo por patas. 

 

En definitiva, no quieres seguir conociendo a esa persona y no os vais a convertir en pareja.

 

Pues bien, un texto con copywriting funciona como esa primera cita, pero con otro resultado distinto.

 

😍 Necesita atraer para llamar la atención.

«¡Madre mía, que me acabo de enamorar!».

 

😎 Tiene que conectar con la persona que hay detrás de la pantalla para que sienta que se sienta identificada con lo que está leyendo.

«Creo que aquí hay tema».

 

🤰🏻 Tiene que convencerla de que tú —o tu producto o servicio— sois su solución perfecta.

«Ya me imagino teniendo hijos/animales/plantas contigo» (elige tu opción preferida).

 

💍 Y, por último, tiene que guiarla para que decida hacer una acción concreta (como comprar).

«¡Cásate conmigo!».

 

Y sí, todo eso lo hace un texto.

El poder del copy para persuadir

Pero el copywriting va más allá de la mera redacción.

 

El copywriting está íntimamente ligado al marketing, sobre todo al digital.

 

De hecho, el copywiter como profesional comenzó a conocerse como una de estas múltiples profesiones del marketing y el mundo online que parece que aparecieron mágicamente tras la pandemia, pero ya existían de antes.

 

La redacción persuasiva —es decir, el copywriting— surgió en el mundo de la publicidad para adoptar los trucos de la psicología con la intención de captar el interés y la atención de las personas con respecto a un contenido concreto. 

 

Hace décadas el copy se limitaba más al área de publicidad. Pero poco a poco los negocios se han dado cuenta que todas sus comunicaciones deben tener un objetivo y conquistar a sus clientes. No solo los textos publicitarios.

 

Y cuando todos los negocios se lanzaron a tropel en el mundo digital, vieron que el copy era la herramienta que necesitaban para diferenciarse de los miles de emprendedores y empresas que había ahí fuera y destacar.

📑 ¿Cualquier texto es copywriting? Pues para eso escribo yo, ¿no?

El copy es escribir, pero no todo lo que escribes es copy.

 

Una de las razones por la que muchos emprendedores, dueños de negocios o marcas personales no contratan a alguien para que les escriba sus textos se resume en esta frase:

 

Por qué narices voy a pagar a alguien que escriba por mí si puedo escribirlo yo.

 

Mejor o peor, todos sabemos construir un texto. Pones un sujeto y luego un predicado. Metes puntos y comas. Revisas si «solo» se sigue escribiendo sin tilde o no y ya está.

 

O… ¿puede que no?

 

Es más fácil que una persona contrate a alguien para que le haga su publicidad o el diseño web porque eso son habilidades que no hemos aprendido en el colegio y en el instituto.

 

Peeeero, aunque sepas escribir «bien», sin faltas de ortografía, eso no implica saber escribir en modo copy. Porque un copywriter debe enfocar los textos de un modo diferente del que puedes estar acostumbrado.

 

Y te lo pongo con mi propio ejemplo: yo me califico a mí misma como una eterna estudiante (estoy haciendo otras dos carreras en la universidad porque me encanta aprender y sí, también por masoquismo). 

 

Es decir, tengo que escribir con mucha frecuencia en un estilo académico.

 

Para algunos clientes tengo que redactar notas de prensa, por lo que le doy un enfoque más informativo.

 

Para otros redacto textos con el objetivo de persuadir a una persona a realizar una acción concreta: suscribirse a una newsletter, comprar un producto o incluso convertirlo en seguidor de redes. 

Lo que viene siendo copywriting.
Qué es copywriting

Y para esto necesito utilizar un lenguaje breve, directo y en el que muchos otros factores aparecen en juego (como mi capacidad de convicción).

 

Mi forma de escribir varía mucho en cada caso. De hecho, una de las mayores dificultades que experimenté cuando empecé a formarme como copywriter fue abandonar mi estilo académico habitual.

 

Si vienes de alguna carrera de letras o si aún te acuerdas de las clases de Lengua y Literatura del instituto, seguro que te habrán enseñado a escribir de una forma más enrevesada.

 

Palabras rimbombantes, estructuras largas… Yo lo utilizo cuando escribo un trabajo de investigación en la universidad (de forma coherente, no creando párrafos intermibales sin puntos ni comas o empleando un lenguaje del siglo XVII).

 

No es por presumir (bueno, sí un poco 😬), pero suelen recalcar mi capacidad de redacción en estos trabajos.

 

Pero por muy bien que este estilo sea para este campo de redacción, resulta muy poco efectivo en el copy. 

 

Si trasladara tal cual esta forma de escribir para mis clientes y sus negocios, poco negocio montaba.

 

Y si utilizara el mismo estilo que uso en webs, redes sociales, páginas de venta o e-mails de mis clientes en la universidad o en mi faceta más de redactora informativa, también me mandarían a paseo 🥲.

 

Es por eso que, por muy bien que puedas escribir (incluso aunque seas un escritor con libros publicados), no significa que tu estilo sea el más acorde para aplicar copywriting a tus textos y que sean efectivos para vender y conseguir clientes.

👩🏻‍💻 ¿Pero cómo escribe un copywriter?

Tal vez con lo que te he indicado arriba te has hecho una ligera idea de lo que puedes esperar un copy.

 

O te has quedado aún más perdido que antes, que también puede ser.

 

En cualquier caso, aquí te traigo un resumen de qué mínimos tiene en cuenta un copywriter para crear magia con tus textos.

📝 Principios claves del copywriting

😉 Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Y si es claro, mejor que mejor.

Fíjate que esta frase, a pesar de llevar unos cuantos siglos de vida, todavía cobra mucho sentido en lo que te estoy explicando hoy.

 

Y no solo en el campo de la escritura —digital—; vivimos en un mundo efímero donde prima lo intenso y corto.

Los vídeos que triunfan más en redes sociales son los reels o shorts, los stories son el formato que más conecta con la audiencia, las series cada vez tienen menos capítulos en cada temporada, los usuarios permanecen enganchados a hilos de twitter de menos de 280 caracteres (o los que sean cuando leas esto). 

 

Esto se debe a que nuestra capacidad de atención es cada vez más corta, pero no porque nos hayamos vuelto más tontos —una razón pausible, no lo vamos a negar—; sino porque estamos rodeados de miles de estímulos que tratan de llamar nuestra atención.

 

Boom, boom, boom. 

 

Es por eso que necesitamos que nos impacten más en menos tiempo. De ahí la importancia de buenos titulares (de lo que te hablaré después).

 

Pero en lo que se refiere a la redacción, significa simplificar. 

 

Para ser buenos copywriters, hay que escribir menos. 

 

Ojo, que ya me lo veo venir. Lo de ser breves no significa que lo más efectivo siempre sea escribir microtextos. 

 

Un texto de 500 palabras no tiene que ser menos «bueno» que uno de 300.

 

Pero uno de 300 palabras sí será mejor si dice exactamente lo mismo que el de 500.

 

Es por eso que en copy, muchas veces, simplificamos: frases compuestas y subordinadas excesivas por frases simples. Tiempos verbales compuestos por formas más simples. Descripciones por acciones. 


Todo eso que añadimos para adornar y rellenar un texto.

En definitiva, se trata de hacer textos sencillos y que sean amigables para el lector. Decir más con menos.

Que lo lea y sienta que puede pasar a la siguiente línea sin tener que comerse la cabeza para entender lo que dices. 

 

El copywriter busca persuadir a tu lector, no dar clases de lingüística. 

 

Esta es una de las razones por las que casi nunca entrego un trabajo justo tras acabar de poner el punto final. Porque, tras la lectura del borrador, encuentro muchas veces la forma de simplificar frases que ya he escrito.

 

Pero de nuevo, ojo con interpretar todo de forma literal: la brevedad no significa siempre que lo corto es mejor.

 

Un lenguaje telegráfico es el más corto y sencillo que puedes escribir. 

 

Pero se traduce en textos insulsos que no transmiten nada. A pesar de su sencillez, son textos poco cercanos a quienes lo leen.

 

Y es por eso que, a veces, el texto de 500 palabras puede ser mejor que el de 300. O uno de 1000.

  • Puede ser mejor si ha introducido conectores para hilar mejor las frases. 
  • Puede ser mejor si ha incluido alguna expresión jocosa para aligerar la lectura.
  • Puede ser mejor si ha puesto más ejemplos para hacer que te sientas identificado con lo que lees.

 

Encontrar este equilibrio parece peliagudo, ¿eh?

 

Pues eso hacemos los copywriters. 

Copywriting es crear textos persuasivos y sencillos

Mira, te lo voy a poner con un ejemplo que puedes ver ahora mismo: este artículo.

 

Según el recuento de palabras, este texto tiene ahora mismo 2085 palabras. Que ya son unas cuantas.

 

Cuando me pongo me enrollo más que una persiana.

 

Si buscas otros artículos sobre este mismo tema en Google, vas a encontrar muchos que ya habrán terminado de contar todo en menos de esas 2085 palabras. 

 

En el caso de que sigas leyendo el mío, puede deberse a 3 razones:

  • Tienes que hacer tiempo antes de salir para un plan y has dicho «pues me voy a leer este tocho».
  • Te aburres. Y mucho.
  • Te interesa el tema y, aunque el texto sea más largo de lo que vas a encontrar por ahí, mi forma de redactar te ha atrapado mejor que el lazo del diablo a Harry, Ron y Hermione en el primer libro de Harry Potter.

 

Sí, si aún no te has pasado por mi web, te lo confieso: esta saga marcó mi infancia, mi adolescencia y mi yo de ahora (todavía joven) que compra funkos y se arruina por ello.

 

Puedes estar en el primer o segundo caso. Si es así, ánimo con todo. Ea, ea. 

 

Pero si estás en el tercer grupo, fíjate: todos estos últimos párrafos se podrían eliminar sin que afectara para nada al contenido del artículo. 

 

Es decir, para muchos, esto que te he contado es inútil.

 

¿Pero lo es en verdad? 

 

Si sigues enganchado al artículo, ya sabes cuál es la respuesta. 

 

❗️Aclaración: ten en cuenta que este texto es más el trabajo propio de un creador de contenidos que de un copy, aunque sí inyecto dosis de esto último aquí y allá dentro del artículo.

 

Si quieres saber cómo diferenciar esto, sigue leyendo, que te lo vas a pasar bien (y lo sabes). Si me has aguantado hasta ahora, puedes hacerlo un minuto más.

🤝 Un estilo cercano, no repelente.

Otro principio clave que sigue un copywriter como si fuera la tabla de Moisés es escribir con un estilo cercano.

 

Y esto es algo que no suelen hacer muchos dueños de negocios o marcas.

 

¿Por qué? 

 

Porque se tiene la impresión, a la hora de escribir, de que para parecer más profesional y una persona de autoridad tienes que ser muy muy correcto con tus textos o emplear palabras complejas de tu sector. 

 

Eso no va a ningún lado.

 

Es como si un médico te dice que te tiene que operar porque [te suelta una serie de términos médicos que ni mil temporadas de Anatomía de Grey te sirven para entender una 💩].

 

Buscas una segunda opinión porque ese médico, lo que viene siendo confianza, no te ha dado.

 

Y esto ocurre porque un lenguaje redundante, complicado y rebuscado, por mucho que demuestre que «sabes» de lo que hablas, no transmite cercanía ni confianza.



Por tanto, no es eficaz. Y, por tanto, no es copy.

Esto no quiere decir que escribas para tu público como si fuera un amigo de toda la vida con el que tienes libertad para decirle de todo. 

 

Se trata de escribir para que el lector tenga la sensación de que lee a una persona que le entiende. No está leyendo a una enciclopedia académica ni a un robot que se ha adueñado de tu ordenador. A ti.

 

¿Cómo creamos un estilo cercano los copywriters? No es algo tan enrevesado como puedes pensar.

 

Hablamos de «tú» en lo que escribimos. Porque hablamos con una persona, no con una masa sin cara. Hablamos de cosas que le pueden suceder a ese lector, sin dejar que el «yo, yo y yo» domine el texto.

 

Explicamos todo lo que necesita saber la persona de detrás de la pantalla no como si fuera idiota, sino con un lenguaje y palabras que pueda entender para captar tu mensaje sin tener que realizar una investigación para descifrar lo que tienes que decir.

 

Y contamos historias. Propias, de otras personas. Si las historias tienen el gran poder de juntar a personas en torno a una hoguera desde hace siglos para escuchar al narrador, ¿por qué vas a desaprovechar algo que lleva funcionando desde antes de Matusalén? 

😎 Un título atractivo con el que digas «oh, yeah».

¿Cuántas veces te has emperifollado para ir a una entrevista de trabajo por eso de que «la primera impresión es lo que cuenta»?

 

Pues eso.

 

Con los textos pasa lo mismo. Y lo primero que suele destacar en un texto es su título. De ahí que escribir títulos atrayentes sea un signo de distinción de un copy de quien no lo es.

 

Porque un título es el primer acercamiento del público a tu mensaje, es el que da a la gente el gusanillo de seguir leyendo, el que despierta curiosidad, alienta sueños y hace imaginar que la persona puede conseguir lo que necesita.

 

Y tiene que ser un titular que llame la atención en microsegundos por lo que te comentaba antes de la atención.

 

¿Cómo creamos titulares los copywriters? Hacemos una mezcla de lo siguiente: que sea breve, conciso, que aluda a un claro beneficio, que prometa lo que de verdad contiene luego el texto y que no cree falsas expectativas. 

 

Porque engañar está feo. 

Titulares en copywriting

🔍 Conocer muy bien para quién escribe (lo que se conoce como público objetivo).

Si tu negocio vende zapatos, no escribas para alguien que busca una dieta. 

 

Parece obvio, ¿no? Pues la verdad es que para muchos esto  cuesta trasladarlo a sus textos.

 

Se suele pensar que si escribes para un público amplio, es decir, si haces textos generales, malo ha de ser que a alguien no le interese de entre todos los que te siguen o tus suscriptores.

 

Pero si tratas de hablar para todo el mundo, no estarás hablando con nadie en concreto.

 

Si no te pones en los zapatos de quien se interesa por tus servicios o productos no conectarás con lo que de verdad necesita o desea y, mucho menos,  podrás convencerle de que tú eres la solución que estaba buscando.

 

Antes he hablado de gente que busca una dieta, ¿cierto?

No es lo mismo escribir para alguien que lo está buscando no porque quiera adelgazar como tal, sino porque se siente siempre hinchado y le cuesta abrocharse el botón de los pantalones, que para alguien que sí busca adelgazar o que busca una dieta que le ayude a hacer 💩.

 

¿Ves la diferencia que puede suponer escribir de forma concreta para cada uno de estos casos? Te será más fácil conectar con lo que busca cada persona y a ellos les será más fácil decir que sí a lo que vendes u ofreces.

 

Es por eso que buscamos ser lo más específico posible. Si hablamos a todo el mundo en general, no llamamos la atención de nadie. Vamos, que pasan de nosotros 🥲.

😏 Pide. Un copy siempre pide algo.

Cada texto que escribimos tiene un objetivo muy concreto. Y ese texto debe conducir, al final, a la acción que nos permite cumplir ese objetivo.

 

Esta es una gran diferencia entre contenidos que son más educativos o informativos.

 

Un texto con copy te llevará a realizar una acción determinada. No por obligación, sino porque te ha convencido para hacerlo.

 

Ahora bien, aquí viene una de las ideas preconcebidas que existe del copy: que esa acción debe llevar, sí o sí,  a una compra. 

💰 ¿El copywriting solo sirve para vender?

Muchos negocios o marcas solo se plantean contratar a un copy para hacer textos exclusivos de venta: anuncios, páginas de venta, e-mails de un lanzamiento…

 

No voy a ser yo la que te diga que el copy no sirve para vender. 

 

De hecho, es como si fuera la principal misión de una partida de juego.

 

Pero hay otras acciones complementarias en las que el copy actúa y que ayudan luego a que esa venta se produzca con más naturalidad. 

 

Es decir, que las acciones que pide el copy (eso de las CTA que puedes haber leído por ahí) no se dirigen solo a la compra.

 

También pueden llevar al lector, por ejemplo, a:

  • suscribirse a una newsletter, a un webinar, taller… (donde después puede hacerse la venta);
  • en redes sociales, conseguir seguidores, likes, compartidos o guardados;
  • lograr que pida más información de algún producto o servicio concreto (conversación en la que luego se trabaja la venta).

 

👀 Ojo con algo: está bien pedir, pero no hay que pedir ni imposibles ni que el lector haga mil acciones para conseguir tu objetivo.

Pide llamadas a la acción sencillas

Tienen que ser acciones sencillas (hacer clic en un botón, dar un «me gusta» a una publicación, rellenar un formulario supercorto…). Si para suscribirte a una newsletter te pidieran cumplimentar 30 preguntas, ¿lo harías o pasarías? Exacto.

 

Y tampoco sirve pedir mil acciones en un solo texto. Si es una página de venta, el objetivo que debe aparecer para que los usuarios hagan algo es que le den al botón de comprar.

 

Si les ofreces otras posibilidades, como visitar otro producto, página o lo que sea, los pierdes. 

 

Si haces una publicación en redes sociales, no vale poner eso de «si te ha gustado, dale like, comenta, comparte y guarda». 

 

¿Lo haces tú si te lo piden? Yo tampoco. Ni nadie (bueno, lo mismo el 0,0001 % de la gente). 

 

Porque somos unos vagos y, en cuanto vemos que nos piden hacer miles de cosas, desconectamos porque nos agobia y nos da una pereza increíble.

 

Así de claro.

 

Es por eso que resulta más efectivo (y de eso trata el copywriting) pedir y enfocar tus esfuerzos en lograr una acción que cumpla tu objetivo.

❗️IMPORTANTE. Un copywriter, aunque tenga su propio estilo, siempre reflejará el tuyo a la hora de escribir.

Cada persona tenemos un estilo para escribir. 

 

Yo tengo el mío y tú tienes el tuyo.

 

Pero si contratas a un copy, este no debe para nada imponer su estilo al tuyo si escribe para ti. Lo puede reorientar para hacerlo más efectivo y adaptarlo a cada contexto para mejorar, a fin de cuentas, tus ventas. 

 

Incluso lo puede modificar un poco para bien. Te pongo un ejemplo: lo mismo eres una persona que has escrito en un tono demasiado serio porque creías que era lo más correcto, pero en verdad tú no eres para nada así.

 

El copy lo que hará ahí es que seas más tú a la hora de escribir.

 

Lo que no puede es cambiar por completo tu propia voz porque a ese copy le guste escribir de otra forma. 

 

Y, a veces, resulta demasiado cantoso: ¿no te ha pasado alguna vez que sigues a una persona en redes o estás suscrito a una newsletter, y de golpe y porrazo cambia su estilo comunicativo de forma exagerada?

 

En muchas ocasiones se debe a que han contratado a alguien para que escriba por ellos y no se han preocupado de cuidar y reflejar el estilo propio de esa persona.

 

Para mí esta es una de las tareas más complicadas de un copywriter: aprender y empaparse de la forma de comunicar de un nuevo cliente. 

 

Si ese cliente ha publicado blogs, en redes sociales, tiene una web… Hay más material con el que podemos familiarizarnos. 

 

De hecho, hay clientes que hasta cuentan con un manual de identidad verbal en el que lo detallan. Pero muy pocos, la verdad.

 

Si es alguien que empieza de nuevo en el mundo digital, es posible que para conocer ese estilo el copy necesite reunirse un par de veces con el cliente para pillar su estilo. 

 

Al final es un proceso que, si se dedica tiempo y se pone esfuerzo, se consiguen feedbacks como estos: 

«Una de las cosas que más me preocupaba antes de trabajar con ella era que, si contrataba a alguien para que escribiese por mí, mis clientes notarían la diferencia, porque escribo de una forma “muy personal”. Después de leer el primer borrador que me envió, puedo decir que la forma en la que se adapta a mi forma de escribir, para que parezca que soy yo el que está “hablando”, parece, simplemente, MAGIA».

«Sarah escribió mi página web y no exagero si digo que, si no fuera porque sé a ciencia cierta que no ha sido así, diría que la he escrito yo misma. Ha sido capaz de captar tan bien mi forma de escribir, de ser y mis valores que ha sido increíble leer el resultado».

En definitiva, si lees el trabajo de un copy, debes quedarte con la sensación de que es algo que habrías escrito tú mismo si supieras qué tenías que escribir.

⚡️ Copywriting VS Marketing de contenidos

Por muy importante y necesario que sea, no todo es copywriting.

 

Sí, parezco idiota porque estoy lanzando piedras a mi propio tejado.

 

Pero la verdad es que no.

 

Hay mucha confusión entre los textos que escribe un copy que otro tipo de textos que escriben otros profesionales como creadores de contenido. 

 

Porque no son lo mismo, algo que te he mencionado un poco (creo 😅) más arriba. 

 

Como te he comentado, un copywriter alienta al lector a realizar una acción: una compra, una descarga de un lead magnet, la suscripción a un newsletter…

 

Pide cosas. Es decir, busca que tú hagas algo muy concreto después de que leas su texto.

 

Un redactor de contenidos crea contenidos para informar, opinar o educar a quien lo está leyendo.

Copywriting VS marketing de contenidos

Este artículo, por ejemplo, es un contenido educativo donde te explico qué es un copy y que narices hace para que sea una profesión famosilla en el mundo digital. 

 

Pero también tiene dosis de copy porque, si te has pispado un poco aunque sea, quiero que esta lectura, además de enseñarte, te anime a realizar una acción mientras lo estás leyendo. 

 

La diferencia puede ser sutil, pero en el fondo es sustancial; sobre todo, si comparamos sus rasgos esenciales:

  • El creador de contenidos educa e informa; el copywriter, en cambio, vende.
  • El creador de contenidos ofrece valor en conocimientos; el copywriter aporta valor comercial.
  • El creador de contenidos crea una comunidad fiel al negocio o a la marca; el copywriter es quien los convierte en clientes.

 

En definitiva, el creador de contenidos genera credibilidad y confianza en la marca o empresa. Construye con el tiempo suscriptores con posibilidades de convertirse en clientes. 

 

Tarea que corresponde al copy con sus textos persuasivos: sabe que ese cliente tiene un problema, una necesidad o un deseo y le aporta una solución muy específica para resolverlo con tu producto o servicio.

 

Por tanto, ¿son enemigos acérrimos que no pueden ni verse? Todo lo contrario, se complementan, como lo estás viendo ahora.

 

Pero es importante tenerlo claro para no pedir a un copy puro y duro hacer labores propias del creador de contenidos. No porque no lo sepa hacer, sino porque ese no es su fuerte. 

 

😏 Por cierto… ¿sabes que yo hago ambos? Ahí lo dejo. 

⌨️ ¿Dónde puedo usar eso del copywriting para mi negocio?

Vale, has llegado hasta aquí y entiendes mejor la importancia de un copywriter para tu empresa o marca. 

 

¿Pero dónde puedes pedirle que haga magia con sus textos? Ahora mismo te lo aclaro con algunos de los servicios más solicitados de los copys:

📢 Copywriting para la publicidad

Esta área es una de las más evidentes para utilizar un texto con buen copy: vivimos rodeados por impactos publicitarios, por lo que decir «más de lo mismo» en textos escuetos no va a ninguna parte.

 

¿Cuántos anuncios ves cada día y pasas olímpicamente de ellos?

 

Necesitas, en pocas palabras, crear copys que destaquen y ofrezcan lo que tu cliente potencial necesita para que este realice la acción que buscas con esa publicidad (suscribirse a un webinar, comprar un producto, etc). 

 

Y no solo es importante el texto que acompaña a la imagen o al vídeo de la publicidad, sino también el propio texto o guion que acompaña a estos elementos audiovisuales.

 

El copywriting para anuncios es importante porque los usuarios suelen percibir la publicidad como algo molesto y tratan de saltarse la mayor cantidad de anuncios posible.

 

Sin un buen texto, la mayoría de los anuncios no es capaz de generar conversiones. Algo en lo que te puede ayudar un copywriter.

Una página web crea impacto, pero si está bien escrita, creará gancho. 

 

Cuentas solo con unos pocos segundos para convencer a alguien que acaba de aterrizar en tu web de que se quede en ella. Es por eso que no te puedes permitir tener unos textos que, cuando los lees, te quedes con una sensación de «meeeeh».

 

Textos sosos, textos robóticos, textos tochos que no lee ni un amante de George R. R. Martin, textos que podría utilizar cualquiera de tu sector porque no transmiten lo que tú tienes de diferente.

 

Esto se aplica para cualquier página de tu web, no solo en la principal o en una página de venta de tu servicio o producto. El «sobre mí», la página de contacto, todas las secciones de tu web deben mantener la expectación y el interés de quien te está leyendo.

 

Tu página web es como tu casa en el mundo digital. ¿De qué te sirve cuidar y tener un salón espectacular si después el resto de la casa está que se cae a trozos?

 

Estaría bien para visitarla unos minutos, pero nadie se querría quedar tiempo de más para usar una habitación, una cocina o un baño de espanto.



Copywriting para páginas web

Uno de los medios por los que puedes conseguir leads de forma continua y sin invertir dinero: los artículos de blog. Y de los menos aprovechados.

 

Alguien busca información sobre «x» tema. Como tú cuando has encontrado este artículo. Te descubre y te lee. 

 

Esa persona quiere ver que eres un experto en la materia antes de indagar más sobre ti y lo que ofreces, y nada mejor que escribir contenidos de calidad para demostrárselo.

 

Es como una puerta de entrada para que gente que te sigue se quede boquiabierta con lo que sabes y transmites y para que gente nueva te descubra y se quede también así 😮.

 

No voy a recrearme aquí en qué técnicas concretas de copy puedes aplicar en un artículo de blog.

 

Pero sí voy a hablarte de cómo convertirlo en un arma persuasiva para que cualquiera que entre en tu blog realice la acción que más te interesa.

 

Por ejemplo, un cliente ofrecía una formación sobre una profesión digital poco conocida y orientaba su negocio a dos tipos de público: las personas que quisieran formarse en esa profesión y dueños de negocios que quisieran aplicar esos conocimientos en su empresa.

 

A lo largo de todo el blog había muchísimo contenido creado para educar y formar a ambos clientes. Pero era todo una maraña confusa que la persona que entraba de nuevas no sabía por dónde tirar primero.

 

Lo que hicimos fue crear artículos estratégicos que dejamos de cabecera para guiar al usuario y leyera lo más importante, en función de su caso, de esa profesión o conocimientos digitales.

 

Y esos artículos enlazaban directamente con una masterclass o lead magnet que explicaba la formación correspondiente.

 

He aquí la importancia de crear buen contenido con contenido estratégico. La simbiosis perfecta entre el creador de contenidos y el copywriter. 

Las redes sociales son un lugar «ruidoso». Ruidoso en el sentido de que el usuario está cada vez más acostumbrado a que sea un lugar en el que miles de vídeos y textos se presentan en un asalto continuo.

 

Ante tanto bombardeo, ¿cómo puedes hacer para que tus publicaciones sean lo suficientemente atractivas para que tu audiencia se pare en seco y desee leerte o verte? 

 

La escritura persuasiva. Textos que capten la atención de tus seguidores y posibles nuevos seguidores. Es decir, el copy para redes sociales. 

 

Algo que hay que tener presente es que el mismo copy no sirve para todas las redes. Cada plataforma tiene sus entresijos y, por eso, el copywriter se adapta a cada uno de ellos.

 

Si recuerdas, te comentaba antes que el copy busca ser lo más específico posible. Esto significa también que no puede crear textos generales para todas las redes sociales.

 

¿O es lo mismo escribir en Twitter que en Instagram? 😉

Copy para redes sociales

📨 Copywriting para e-mail marketing

Los clientes potenciales, cuando visitan una página web, no suelen comprar a la primera ni vuelven solos.

 

Por eso, es imprescindible quedarse con algún dato de contacto para así construir una relación de confianza con ellos y terminar convirtiéndolos en clientes.

 

De ahí la importancia del e-mail marketing, una de las estrategias más rentables y baratas para comunicarse con una gran cantidad de clientes o posibles clientes de un modo personal.

 

No obstante, muchos negocios cometen el mismo error: solo lo usan para vender.

 

Lo mismo te suscribes a la newsletter de una marca o de una empresa y solo te llenan el correo de mensajes de «compra, compra, compra». No te hacen caso en meses y, cuando lo hacen, es para obtener algo.

 

Si a ti esto no te gusta, tampoco le suele gustar al resto.

 

Es por eso que los correos que mandes a tus suscriptores deben aportar valor con contenidos útiles, consejos, noticias, trucos, reflexiones… para generar confianza y, así, vender.

 

Algo que hace el copy.

Si estás pensando en lanzar tu infoproducto para venderlo online, verás que todo lo que te he mencionado antes (anuncios, redes sociales, e-mail marketing, página de ventas…) es algo que necesitarás incluir para que el lanzamiento funcione 😉. 

Por tanto, no me voy a extender: además de otros profesionales, el copy será uno de tus mejores amigos en este proceso. 

🔍 Copywriting para mejorar el SEO

El SEO es eso que hace que Google tenga un crush por ti y te posicione en los primeros puestos para que te vea todo el mundo.

 

Es una definición un tanto mierder, pero te puedes hacer a la idea.

 

Y los textos ayudan a lograr esa tarea que parece misión imposible. 

 

Hace unos años, la redacción SEO que se utilizaba para Google era un auténtico horror: un lenguaje telegráfico sin artículos ni preposiciones o una repetición constante de las mismas palabras por las que uno se quería posicionar.

 

No se pensaba en la persona que tenía que leer esos truños, mientras que estos funcionaran para que Google los pusiera en los primeros puestos.

 

¿Pero de qué sirve estar el primero si lo que escribes hace que la gente huya de tu web con hemorragia ocular?

 

Esto ya no funciona con los cambios de algoritmo de Google. Ahora hay que currárselo un poco más para que te haga caso. Y aquí es donde entra el SEO copywriting.

 

El SEO copywriting consiste en redactar contenido atractivo, valioso y eficaz y que se dirija tanto hacia los usuarios como hacia Google. Es la forma de equilibrar el trabajo de copy y de SEO para que el lector permanezca en tu página por más tiempo.

 

Y luego te compren 😀.

SEO copywriting

📦 Copywriting para el packaging

Tal vez este servicio no es el primero que se te pasaría por la mente, pero te lo incluyo para que veas el poder y la magia del trabajo de un copywriter.

 

¿Por qué vale la pena utilizar copy para un paquete de un producto que ya te ha comprado el cliente? Si ha habido venta, es que está todo hecho, ¿no?

 

Te voy a contestar con otra pregunta… 😉 ¿A quién crees que es más fácil vender: a alguien que no te conoce de nada o a un cliente satisfecho que ya ha probado tu producto?

 

Exacto, el segundo caso: uando el producto llega a casa del cliente y el proceso de compra se convierte en una bonita experiencia, este seguramente se convierta en un cliente fiel que te comprará sin que tú tengas siquiera que volver a venderle.

 

Un packaging no es solo una caja o un plástico al que le pones un sello de tu logo y listo.

 

Es la experiencia del cliente desde que recibe esa caja hasta que la abre y descubre todo lo que contiene.

 

Y en este proceso, un texto, aunque sencillo, puede marcar muchísimo la diferencia. 

🤔 Ya sé qué es el copywriting y qué hace un copywriter… ¿Y ahora qué?

Creo que, después de haberme aguantado tanto, es hora de que nos despidamos.

 

Pero… ¿será un hasta siempre o un hasta pronto?

 

Eso lo decides tú.

 

Espero que después de toda mi peronata hayas reflexionado y decidido que necesitas el copy para tu negocio o marca. 

 

Si me has leído hasta aquí, puede (no sé, lo mismo me lo imagino) que algo te he gustado.

 

Y tal vez (lo dicho antes, que puede que me sueñe cosas) te gustaría saber cómo te puedo ayudar yo como copywriter.

Soy Sarah y estoy aquí para hacer magia con tus textos
¿Por qué no lo compruebas haciendo clic aquí? (Guiño-guiño, codo-codo)

Tal vez luego digas «baaaah» y sea un no. Pero lo mismo es un sí y comenzamos a liar cosas juntos. 

 

Es una simple recomendación. No te quiero convencer de nada.

 

¿O tal vez sí? Quién sabe.

 

Al menos me gustaría saber si este artículo te ha servido de ayuda o te ha dejado peor que un pato mareado.

 

Ya que me has leido tanto, qué menos que yo haga lo mismo, ¿verdad? 😂

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